sábado, 28 de febrero de 2009

Sobre el sufrimiento...


Me ha impactado un grito que he leído en estas páginas. En ese grito, en forma de exabrupto, va una muestra de dolor. Hay una persona detrás sufriendo y frente al sufrimiento no valen reservas de ningún tipo, sino intentar paliarlo.
Simplemente intento hacer llegar una mano tendida y comprensión. Nada más. Ni consejos ni sermones. Simplemente respeto y ánimo.
Por ello me he permitido darle vueltas a un tema que es me es conocido y sobre el que he reflexionado bastante profundamente: el sufrimiento y su sentido.
El sufrimiento es aquello contra lo cual yo, al menos de momento, nada puedo hacer.Tenemos miedo del sufrimiento, y ya ese mismo miedo es sufrimiento.
El sufrimiento es algo distinto del dolor físico. El temor ante el dolor físico es, con frecuencia, peor que el propio dolor. El sufrimiento puede llegar a hacer enloquecer al ser humano. Privarle de esa frontera que le resguarda en la razón.
Sufrir es un fenómeno complejo.Hay un grado moderado de dolor físico que de ningún modo podemos denominar sufrimiento. Podríamos decir que hasta cierto punto sabemos que ese dolor tiene retorno y eso nos hace soportarlo.
A partir de un cierto grado de intensidad, el dolor corporal como tal es ya sufrimiento, es decir, cuando devora todas las perspectivas positivas o negativas de futuro.
Allí donde no se acierta a integrar una determinada situación dentro de un contexto de sentido, allí comienza el sufrimiento.
La pregunta acerca del sentido del sufrimiento es, ante todo, una pregunta paradójica.Los amigos de Job, con sus respuestas teóricas, sólo consiguen irritarle.
La sociedad moderna,también silencia la pregunta sobre el sufrimiento, pero de una manera distinta, es decir, suprimiéndola. La sociedad moderna concentra sus esfuerzos en la evitación y en la disminución del sufrimiento, pero sin pararse en reflexionar sobre el mismo.
Vemos con frecuencia que algunos colegiales se suicidan porque han llevado a casa malas notas, la razón está más bien en un índice bajo de tolerancia respecto de las sensaciones de frustración en la sociedad actual.
No hay una preparación para aceptar el sufrimiento. Se vive para no sufrir. Sin dotar de sentido al sufrimiento. Sin una carga que nos ayude a soportar el mismo sufrimiento.
La realidad es que tal sociedad con su creciente actividad, cuando llega al límite más allá del cual no puede disminuir el sufrimiento, no tiene ya nada más que decir.
El hombre, por tanto, debe ser enseñado a comprenderse, a saber de sus limitaciones y a vivir con ellas especialmente.
La cuestión sobre el sentido del sufrimiento es específicamente bíblica. Presupone la fe en una ilimitada totalidad de sentido, la fe en que el universo en su conjunto descansa dentro de un contexto de sentido. Sólo desde ahí tiene sentido preguntar sobre el sentido del sufrimiento.
Hay muchos que piensan que Dios podría haber hecho también una tierra de suma felicidad.Pero la pregunta entonces es si ése sería un mundo más deseable que el actual.El Nuevo Testamento, en la Pasión de Cristo, nos sitúa de manera extrema ante la dolorosa experiencia de la falta de sentido:
«Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» .Es la oración del siervo doliente.
La Pasión de Jesús está descrita expresamente como algo que se hace contra su voluntad. A ella pertenece el ruego que dice: «Padre:Haz que pase de mí este cáliz. Pero no se haga mi voluntad,sino la tuya».Es la aceptación de la realidad lo que da sentido a la sinrazón de lo incomprendido.
Todos los grandes santos y doctores de la Iglesia han entendido el sufrimiento como el irremediable reverso de la arbitrariedad individual, por el que el hombre vuelve a ser conducido a la verdad.
En el sufrimiento ajeno sólo hay para el cristiano una llamada a mitigarlo.Cuando se habla del sentido del sufrimiento, no se puede pretender obtener una respuesta transparente acerca de nuestro sufrimiento.En el sufrimiento hay siempre un momento de comprensión, de luz sobre el mismo.El mayor milagro de Lourdes es la serenidad de los que la abandonan sin ser curados y vuelven a sus casas con su misma cruz.
El sentido del sufrimiento es una paradoja. Es la gran interrogante de la Humanidad.
El dolor es siempre «mi dolor». Único e irrepetible en la persona.
¿Qué sucede con el dolor al que no le podemos encontrar un sentido?.¿Qué sucede con el dolor de los animales, con el dolor de los niños pequeños?. Nos situamos aquí ante una oscuridad que no podemos penetrar. No sabemos qué es el dolor para un ser que no entiende el sentido (incapaz de preguntarse por el sentido).
El sentido del sufrimiento de Cristo se puede explicar como redención:
Imaginemos una familia enfrentada entre ellos. Todos creen tener razón, pelean. Hay otro familiar que asiste, sufriente, a la pelea, y muere en la reyerta. El inocente, el que no ha participado en las ofensas.
Él ha sufrido sustitutoriamente por ellos y obra la catarsis, el cambio, el darse cuenta del error y del dolor causado.
Lo que Cristo enseñaba era el sentido. Sencillamente, el bien.La redención sin la existencia del sufrimiento.
De eso se habla en el Nuevo Testamento cuando Jesús llama bienaventurados a los tristes, «porque serán consolados».
El sufrimiento sólo es suprimido cuando el sufrimiento de cualquier hombre se transforme en alegría. Y esa alegría se vive en el amor de Dios.

viernes, 27 de febrero de 2009

Votar en conciencia...


Aunque no me afectan directamente estos dos procesos electorales me he levantado dándole vueltas al tema de los comicios de mañana.
Creo que tienen más importancia de lo que parecen. Nos jugamos bastante, tanto en Galicia como en las Vascongadas.
Puede significar la reedición de la alianza psoe-BNG en Galicia, lo cual significaría más de lo mismo o el ascenso del PP, que viendo lo que está cayendo creo que pondrían algo de coto a tanto desmán.
Y en las Vascongadas las carambolas son aún más raras:
Desde la reedición del PNV en el poder, al ascenso del psoe o la tercera y menos posible, una extraña coalición psoe,PP, con el PNV en la oposición.
Lo bueno,por una vez, es la ausencia de franquicias etarras en el poder.
Y ¿A quién votar?. Ahí está la madre del cordero.
El hecho de ir a votar es un acto importante. Quienes ocupan los puestos de gobierno tienen mucho poder y están en condiciones de influir mucho en nuestra vida. Esto, que es siempre verdad, lo es más todavía en las próximas elecciones.
Por eso precisamente se ha de votar en conciencia, tendiendo hacia el voto que asegure o propicie el bien común.
Los mítines nos muestran lo peor y lo mejor de los candidatos. La mayoría parece que prometen el oro y el moro y que sin ellos, nos sería imposible la vida. Ni una cosa ni otra. Ellos están ahí porque quieren estar. Nadie les obliga, pero sí les obliga la decencia en el desempeño de sus funciones.
En democracia es indispensable que cada ciudadano pueda intervenir en la vida política según su propio criterio y su propia conciencia con absoluta libertad y plena responsabilidad.
Como ninguna opción es aceptable en su totalidad, nuestro criterio podría ir en busca de aquella que favorece más el bien y desprecia el mal.
Nunca será totalmente objetiva y clara la opción pero nos puede servir para no dejar paralizado y estéril nuestro voto.
Creo que votar en conciencia y concordancia con aquella opción que más se adapta a nuestro concepto de sociedad podría ser una opción válida.
El lunes veremos en qué ha quedado todo. Animaría a votar, a evitar la abstención y esperemos que los resultados sean lo más justos posibles.
Buen fin de semana, amigos.

jueves, 26 de febrero de 2009

Las mentiras del buenismo...


El régimen instalado por Rodríguez, yo diría, consolidado por él y comenzado a instalar por Felipe González tiene más de una mentira que ha ido calando en el imaginario de esta nuestra sociedad.
Gota a gota, palabra a palabra, idea a idea.Como la célebre tortura china de la gota, que acaba horadando el cerebro del penado a través del tiempo.
He rebuscado las mentiras más evidentes que, no por sabidas, dejan de calar. Ya se sabe:
Miente, que algo queda...
El buenismo: «es una ideología sustitutoria post-Muro que ocupa el vacío dejado por viejas concepciones totalitarias del mundo como, por ejemplo, el comunismo y el socialismo»; apuesta por causas previamente ganadas, como la paz, el medio ambiente o la diversidad, por lo que resulta altamente gratificante.
«El buenismo pacifista incurre en un par de falacias o ilusiones: creer en la posibilidad de reconciliar el género humano por la vía exclusiva del diálogo o la no violencia; creer que la paz es un valor absoluto al que los demás valores deben subordinarse».
Valentí Puig define con perspicacia el buenismo como una «política gestual», en la que la reacción emotiva sustituye a la acción, y cuyo despliegue abarca desde la búsqueda de la paz universal y de la Alianza de Civilizaciones en las relaciones internacionales, la suposición del buen salvaje como sujeto del sistema educativo, la extrapolación multiculturalista de la idea de tolerancia, la economía como solidaridad, el intervencionismo humanitario o el diálogo como panacea. Se trata de un modo de hacer política, y esto nos parece esencial para su caracterización, «al margen de la dialéctica que es propia de la vida política y de la noción de conflicto», y para el que el hecho de que una medida parezca buena es más importante que su eficacia para resolver un conflicto real. La ideología del «dialoguismo», las «concepciones flotantes» sobre la realidad y el relativismo propios del buenismo, llevan a Valentí Puig a plantear si el tan preconizado «talante» «no es más bien un método, un estar, y no una forma de ser». A largo plazo el buenismo es difícil de sostener pues como dice Puig «la política es el reino turbio de las realidades y no de los deseos píos, ni de la conversión de los píos deseos en estrategia».
«La diplomacia del talante comunica al otro la renuncia al uso de la fuerza, la relatividad moral, la aceptación de la legitimidad de las demandas que presente, la disposición a ceder...».
El igualitarismo, al negarse a seleccionar en función del rendimiento, rechaza la meritocracia y elimina en la práctica la igualdad de oportunidades de los usuarios de la escuela pública degradada que no puedan procurarse otros instrumentos para obtener una educación de calidad.
Andrés Ollero denuncia la existencia de un buenismo jurídico, que identifica, paradójicamente, con la defensa del derecho a lo torcido, del derecho a lo equivocado, de un derecho al mal (sic), y cuyas principales características son «la filantrópica generosidad a la hora de conceder derechos» y su relativismo.
Boadella ha hablado de que Rodríguez Zapatero «asume el personaje del bueno»– para la conservación del poder político.
El populista Bono, en un excelente ejercicio de concisión ideológica y de irresponsabilidad política, pronunció en Washington una frase para la Historia: “prefiero morir antes que matar”.
Ese es su sentido de la defensa de una nación.
El diálogo cobra en estos tiempos un sentido ético. Nadie tiene la razón absoluta, todos tenemos parte. Dialo-gando se debe comprender al otro, entender la legitimidad de su posición y aspiraciones y hallar una posición de compromiso. Se niega, por lo tanto, lo obvio: que el otro puede mantener una posición tan ilegítima como ilegal, que en esas circunstancias no hay casi nada que comprender y que ceder sólo lleva a nuevas exigencias. El bien y el mal existen. No todo es relativo. Al Qaeda es un grupo terrorista con el que no cabe diálogo alguno, sólo su desaparición. Para llegar a compromisos imposibles no podemos estar dispuestos a dejar de ser nosotros mismos, a renunciar a los principios que han dado sentido a nuestras sociedades.La “diplomacia del talante” comunica al otro su renuncia al uso de la fuerza, su relatividad moral, la aceptación de la legitimidad de las demandas que presente, su disposición a ceder ... Chamberlain nunca llegó a los extremos de Rodríguez Zapatero.La tradición cristiana, sobre la que se sustenta toda nuestra historia, trata de demolerse con un laicismo pergeñado deprisa y corriendo. Nuestros valores, definidos tras años de convivencia, son puestos en duda a partir de la defensa del multiculturalismo, que esconde la negación de nuestro derecho a ser una nación y la defensa del derecho del recién llegado a no integrarse en nuestro sistema de valores y nuestro ordenamiento jurídico. La propia ins-titución del Estado es puesta en duda por la acción conjunta de nacionalismos desintegradores y una concepción fundamentalista de la construcción europea.
No saben muy bien hacia donde van, pero tienen muy claro todo lo que rechazan.
La izquierda trata de desvirtuar el programa liberal a base de minar sus principios y valores, mientras busca la alianza con movimientos antiliberales fuera del Viejo Continente.
Con los regímenes no democráticos hay que entenderse, no tratar de cambiarlos.
Es un somero repaso por algunas de las ideas que defiende el sr.Rodríguez. Estas son las ideas que está intentando grabar en las mentes de nuestros hijos. Esa es su educación para la sumisión.
Urge que la fuerza de los votos le relegue al silencio o al menos, a la oposición.
Buen viernes, amigos.

La maza...


Un ciudadano vasco, un hombre normal y corriente ha tenido los arrestos de enfentarse a la gentuza terrorista y ha hecho lo que la justicia, si existiese, tendría que haber realizado: acabar con la banda asesina.
Ahora,algunos escrupulosos andan tentándose las ropas diciendo que eso genera violencia, que no se ha de actuar igual que ellos etc...
No seamos hipócritas. La violencia la ejercen estos bastardos desde que sale el sol hasta que anochece, día tras día, con total impunidad y hasta con cierto acomodo y protección de las autoridades políticas y policiales.
Un hombre se ha atrevido a dar un paso que expresa el hastío, el cansancio, la hartura de tanto aguantar.
Hace unos años, cuando el asesinato de Miguel Ángel Blanco, el "espíritu de Ermua", que no era otra cosa que la fuerza del pueblo llano acorraló junto al Gobierno de Aznar los que se escondían como ratas eran los batasunos y la policía iba a cara descubierta. Se pudo acabar con ellos. Alguien interesado en que esto no sucediese paralizó el acorralamiento, dando un balón de oxígeno a los terroristas.
Igual que este español ha sido capaz de enfrentarse al terror, todos nosotros, unidos, podemos exigir un cambio, una regeneración de la sociedad española.
Es posible enfrentarse a todo aquello que está hundiendo a España. No es fácil. Un hombre sencillo, desesperado,harto,ha dado un primer paso. ¡Ojalá seamos capaces, como pueblo, de recuperar la dignidad que entre unos y otros nos han robado!.
Buen jueves, amigos.

miércoles, 25 de febrero de 2009

La España que no merecemos...


Las noticias nos bombardean sin descanso...Hay que hacer un esfuerzo importante para mantener el ánimo elevado al ser golpeado por los cientos de pequeños golpes que las mismas producen en el alma.
Seamos realistas:Una cosa es mantener el ánimo dispuesto, elevado, firme, y otra cosa es negar lo que nuestros ojos no dejan de percibir.Vemos como una operación de diseño que parte de Ferraz y ejecutada por Garzón está logrando sembrar de suciedad y duda al PP.¡Siembra,que algo germinará!. Y bien que lo hacen, en todos los frentes.Lo mismo son los voceros del psoe, los periodistas del régimen,¡quien lo iba a decir,como en otros tiempos, todo retorna!, que un juez, golpeando firmemente donde más puede doler.
Se compran voluntades. No importa el precio. Hay millones de sobra. Quien haya diseñado la voladura de España merecería un premio si no fuese tan terrible y dramático.Se encargaron de poner al frente del piquete de artificieros a su hombre de paja. A Rodríguez Zapatero y a todo un partido que si alguna vez tuvo dignidad en sus miembros, la ha perdido.
A esto se añade un PP que en lugar de aprovechar el impulso que suponía casi once millones de votos ha preferido pastelear y contemporizar con el partido del desgobierno esperando verle caer por sus errores.¡Falsa esperanza!.
Roma si paga a traidores...es el nuevo lema. Se compran a los sátrapas catalanes,gallegos y vascos. Dinero a espuertas para que ejecuten la destrucción programada. Que nada falle.
Todo es repugnante. Las personas honradas que existían en política han abandonado asqueadas, dolidas, siendo sustituidas por gentes maleables, correctos políticamente, es decir, dispuestos a contemporizar, al trágala.
Vemos algunos ejemplos de indignación, como el del chico vasco que la emprende a mazazos contra el bar terrorista...y que ha tenido que abandonar su tierra. Un vasco más fuera de ella.Alguna madre se opone a dejar que su hija no pueda estudiar en la lengua oficial de España y le ofrecen vergonzantemente un "traductor" de castellano, como si fuese una apestada...Vemos como día tras día se ataca al cristianismo sin que nadie ponga coto. Se ridiculiza a la Iglesia, a esa misma Iglesia que está dando de comer a los parados que fabrican Rodríguez y Solbes.
Y esto duele, parte el alma y hace hervir la sangre de las personas de bien.
No sé si lo merecemos. Creo que no, pero si queda algo de dignidad en los españoles hemos de parar esto.Si queda algo de decencia no podemos ser borregos dispuestos a ir al matadero o palanganeros del prostíbulo en el que quieren convertir a una patria sin honor.
Me niego a ser cómplice de todo este desatino. No creo que seamos pocos los que estemos dispuestos a una rebelión cívica. A obstruir la máquina apisonadora que está en marcha.
No sé si a mis hijos les importa. No sé si están remisiblemente perdidos. Creo que no, pero aún así, si no me opusiese, no podría mirarlos a los ojos sin tener que bajarlos.
Un abrazo,amigos. Mantengamos en pie la esperanza.

martes, 24 de febrero de 2009

La paciente incómoda...


Hoy no me apetece escribir de política, ni de entrantes o salientes, ni siquiera del braco "Cocú", color chocolate del ex-ministro,¡vaya, ex-ministro ya, que carrera,Fernández Bermejo, ni de trincones, jueces ansiosos pero menos u otra cosa.
Me llegó un correo de la amiga Delacroix que, después de leerlo, guardé. Merece la pena transcribirlo...
Un médico, que además era director de un hospital, daba una charla a su personal de doctores y enfermeras y les planteaba:
“Qué harían ustedes en el caso de una paciente que no se comunica verbalmente ni reacciona a la palabra hablada o a los mensajes escritos, que balbucea de manera incoherente durante varias horas al día, que parece desorientada durante horas en cuanto a su persona, al espacio y al tiempo, aunque da la impresión de que reconoce su propio nombre.
“No se interesa ni coopera para nada en su propio aseo; hay que darle de comer dietas blandas ya que no tiene dentadura. Presenta incontinencia de orina y heces, por lo que hay que cambiarla varias veces al día y bañarla con frecuencia. Babea continuamente y tiene la ropa siempre manchada. No es capaz de andar. Su patrón de sueño es errático; se despierta frecuentemente por la noche y sus gritos despiertan a los demás.
“Aunque la mayor parte del tiempo parece tranquila y amable, varias veces al día y sin causa aparente, se pone muy agitada y estalla en crisis de llanto sin motivo. Así se pasa los días y las noches….”
Las respuestas de médicos y enfermeras fueron parecidas a ésta: “Cuidar de un caso así sería devastador, un modo de desperdiciar el tiempo de médicos y enfermeras. Casos como éste deberían estar en los asilos, no hay nada que hacer con ellos”.
Después de escuchar varios comentarios en el mismo sentido, intervino el Director: “quiero que conozcan a la paciente a la que me he referido”. Y en seguida proyectó su imagen en la pantalla: era una hermosa niña de seis meses de edad.
Una vez que se calmaron las protestas del auditorio por haber sido víctimas de un engaño, el Director les ayudó a ver que deben considerar si el solemne compromiso adquirido por cada médico de no discriminar, puede hacerse a un lado ante las diferencias de peso, de estatura, de edad, de perspectiva vital, de sentimientos que inspira el aspecto físico de los pacientes o si, por el contrario, ha de sobreponerse a esos datos circunstanciales.
Los médicos y enfermeras presentes entendieron que no deben dejarse llevar por el sentimiento a la hora de ver a sus enfermos, ya que una paciente anciana es tan digna y amable como la niña, y que los enfermos que transcurren los últimos días de su existencia consumidos por la demencia o el dolor, merecen el mismo cuidado y atención de los que inician la vida en la incapacidad de la primera infancia.

Esto es lo que el Dr. Gonzalo Herranz* llama “ La Prueba de Ruskin”, una piedra de toque para medir el compromiso de no discriminar
* Catedrático de medicina, investigador médico y escritor. Universidad de Navarra, España
Esto es lo que nos diferencia de los animales, aunque muchos de ellos serían incapaces de abandonar a un congénere.
El ser humano añade el espíritu, ese sentido que trasciende, que hace mejores. Todo es posible si ponemos un poco de empeño y sacamos lo mejor de nosotros mismos.
Un abrazo.

lunes, 23 de febrero de 2009

Carnaval blasfemo...


Ayer por la noche, la amiga Carabela me puso en alerta sobre una noticia ocurrida en mi Zaragoza el día 22 en el desfile de Carnaval.
Por su interés, reproduzco la carta publicada en el ABC y aporto unos ejemplos significativos de lo que es ser cristiano.
Que hable el ejemplo, porque,como dice S.Juan:
"La verdad os hará libres"...
Lunes, 23-02-09Carnaval en ZaragozaDicen que cuando uno está enfadado hay que contar hasta 3 antes de actuar... He contado 3.000 y todavía sigo furiosa, pero no me resisto a exponer mi indignación y dar que pensar a los que todavía tienen un poco de juicio crítico. Ayer por la noche (en plena crisis y sin ser tradición en Zaragoza) se montó, con dinero de los ciudadanos, una cabalgata de Carnaval. Solamente vi un paso, pero fue más que suficiente para darme cuenta de que ahí sobraba yo y el ochenta por ciento de los zaragozanos: Un Papamóvil con un esperpento encima vestido de Papa y otros tantos individuos vestidos de monjas detrás, el lema: «Dios existe ¿Y a mi qué?», zarandeando el Papamóvil y haciendo como que el Papa se caía. Se reían diciendo que la época de la Iglesia estaba cayendo, burlas grotescas e irrespetuosas pasando justamente por delante del Pilar y produciendo la repulsa de muchos de los que por ahí paseábamos... ¡Y encima se sorprendieron de los gritos de rechazo que alguno les lanzó!Mi pregunta. ¿Se habría consentido una burla similar donde las víctimas fueran los gays, los judíos o los islámicos radicales? En esta España tan tolerante se pretende meter en el armario a los cristianos, cuya fe es el pilar de nuestra cultura respetuosa de los diferentes e implicados en la contribución para lograr el desarrollo real de la sociedad.Estoy harta de que se diga que la fe cristiana no pueda estar en la vida pública y por eso se retiren crucifijos que ningún mal causan a nadie, y a la vez se pueda sacar la fe cristiana en cabalgatas, cómics y películas... Eso sí, solamente para ridiculizarla sin ningún fundamento. ¿Ésta es la España tolerante?Virginia López ColungoHuesca
Autor: P. Luis Alfonso Orozco
Recuerdo un episodio de hace algunos años. Me encontraba de vacaciones con otros compañeros en un pequeño pueblo del norte de España, en la verde y montuosa provincia de Santander (Cantabria). Oímos el relato que refirió una anciana de ese pueblo: cuando ella era jovencita estalló la Guerra Civil, que dividió España en dos partes y dio lugar a una despiadada persecución religiosa. Recordaba la señora perfectamente el día en que unos milicianos comunistas entraron en su pueblo y llevaban preso al cura de la parroquia.
“¡Como si lo estuviera viendo! Lo llevan, con las manos atadas, a la plaza donde se ha congregado también la gente. Después de insultarlo y de lanzar repetidas blasfemias contra la religión y los curas, el cabecilla de la banda de milicianos manda al sacerdote ponerse de rodillas, le apunta con su pistola en la frente y, cargado de odio, le grita: “¡blasfema!” Nuestro cura respondió que no lo haría. “¡Blasfema!, vuelve a gritarle aquel bárbaro. Nueva negativa del buen sacerdote. Entonces, a la tercera vez que le mandó y que no accedió el sacerdote, el cruel miliciano le disparó en la cabeza dejándolo muerto en medio de un charco de sangre. Después se dirige a la gente que estábamos ahí congregados: ¡para que os enteréis que no hay Dios y que se acabaron todas esas historias que os cuentan los curas!”
La señora concluyó su relato diciendo que no olvidaría la escena mientras tuviera vida, por lo que significó para ella y todo el pueblo el martirio del heroico cura.
Voy a referir otro caso, entre los cientos y tal vez miles que se dieron durante aquellos años heroicos y de martirio. Se trata de Antonio Molle, un joven jerezano que a los veinte años fue muti-lado y martirizado el 10-VIII-1936. Cayó prisionero de los milicianos en el frente de Peñaflor (Sevilla), y como llevaba un escapulario quisieron hacerle blasfemar. Él siempre contestaba gritando: ¡Viva Cristo Rey! Primero le cortaron las orejas y le sacaron los ojos, entre blasfemias horrorosas de los verdugos, y al final lo acribillaron a balazos. Así lo cuenta Rafael de las Heras, testigo presencial. Hoy su cuerpo mutilado está enterrado en la Basílica de Ntra. Sra. del Carmen Coronada de Jerez de la Frontera, Cádiz.
Un amigo me refirió la siguiente anécdota. Conoce a un padre de familia vecino suyo, de carácter muy impulsivo. Cierto día llegó del trabajo de mal humor, se enfadó con su mujer por nada y dejó salir una asquerosa blasfemia. La señora trató de calmarlo, pero se enfadó más y para demostrarse “muy hombre” dejó salir otra blasfemia, en voz más alta. Cerca estaba jugando su niño de cuatro años. Intentaba cabalgar en su caballito, pero se rompió. Se levantó el niño y repitió la blasfemia oída a su padre. Fue como un trueno del cielo; la madre se quedó en blanco y dejó caer el plato que tenía entre las manos. El padre, pálido de vergüenza y tocado en su corazón, se dio cuenta del tremendo mal que hacía con su arrogancia y estupidez humana. Entonces se hizo el propósito de no volver a blasfemar en su vida. -Dios quiera que se mantenga fiel a su promesa-. ¿Por amor a su hijito? Está bien, pero sobre todo debe hacerlo por no ofender el Santo nombre de Dios y por salvar su alma.
Si lo que algunos llaman libertad es pisotear los derechos de los demás,no quiero esa libertad. Si lo que algunos llaman libertad es denostar las creencias e imponer un credo ateo, no quiero esa libertad.
Si por ello hemos de dar testimonio, que Dios nos ayude a saber hacerlo.
Buen dia, amigos.